Rosas identificadas y libre de virus desde San Pedro

Uno de los principales problemas sobre la calidad de rosales es consecuencia directa de partir de materiales de propagación enfermos. Desde 2017 un grupo de productores de la Cámara de Viveristas trabaja en un proyecto para producir plantas libres de virus. La iniciativa supone partir de portainjertos sanos, cambiar todo el plantel de plantas madre, y comercializar plantas saneadas y que estén identificadas.

En la actualidad, en Argentina solo están registradas menos de 50 variedades de rosa, y de ellas muy pocas son las que se utilizan en San Pedro. Un trabajo de INTA ha identificado más de 100 cultivares de distribución libre que producen los viveros locales, pero no se cuentan con descriptores de los mismos. Por ello, en 2018 se inició un intenso proceso de registrar los cultivares para lo cual un equipo de INTA y una pasante universitaria, se encuentran completando los descriptores.

Este es uno de los componentes de este ambicioso proyecto, que se inicia con la instalación de un lote de plantas madres con portainjertos seleccionados de INTA y testeados negativamente para los principales virus de la zona. En invierno de 2018 se entregaron a 25 productores un total de 53100 estacas libres de virus. Luego, se realizó una elección de 90 cultivares diferentes de rosa para los cuáles también se realizaron los testeos de virus, que se injertaron y este verano ya se obtuvo una primera producción de yemas para seguir multiplicando.

El proyecto se complementa con la elaboración de un protocolo y un sistema de trazabilidad que garantice todo el proceso de producción de las plantas, siguiendo las normativas de calidad y la identidad de las plantas. Se trata de disminuir las pérdidas en el cultivo de rosales y mejorar la calidad final de las plantas a fin de reposicionar el producto  en los distintos mercados del país.

Entre enero y febrero de 2019 se realizó el incremento de variedades de rosa. Se injertaron casi 6000 rosales, incorporándose 32 variedades nuevas que se sumaron a las 61 que se habían multiplicado en 2018.

La experiencia está liderada por productores socios de la Cámara, reunidos en el grupo Antivirus, de Cambio Rural, acompañados por técnicos del INTA y en como parte de la línea de competitividad que se propuso el Clúster Florícola de AMBA y San Pedro, para mejorar la producción argentina en este rubro. Esta actividad permite incrementar la cantidad de plantas madre para abastecer de yemas al grupo, aunque en un futuro se prevé ampliar el abastecimiento a otros productores de la Cámara.

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